martes, 31 de enero de 2017

Un vino, por favor

Actualizado julio 2017

Son pocos, muy pocos, los bares y restaurantes que en Antequera acostumbran a poner el precio de sus vinos por copa en algún lugar visible, en algunos ni siquiera por botella. Hace unas semanas estuvimos comiendo en en el Restaurante Leila y al preguntar por la carta de vinos nos dijeron que no tenían. El señor vino muy amablemente con varias botellas en la mano y nos fue diciendo el precio de cada una de ellas, muy caros, por cierto. ¡Menudo plan! No es el único sitio, tres cuarto de lo mismo ocurre en el Rincón de Lola, por ejemplo, donde no entendemos qué le cuesta hacer una carta de vinos o por lo menos poner, igual que tiene una pizarra con las tapas y raciones de la semana y su precio, otra con el precio de algunos vinos por copa. 

El Mesón Ibérico Dehesa Las Hazuelas o Puerto Seco son de los poquísimos que tienen una Carta de vinos con el precio por copa y por botella. Lo de Puerto Seco, de hecho, es de locura. La selección más extensa y variada que encuentras en Antequera y alrededores. Bueno, ¡y ya quisieran algunas capitales! En Las Hazuelas han hecho una apuesta por los vinos malagueños que es de agradecer y con precios contenidos, al igual que en Arte de Cocina, aunque aquí no es ninguna novedad, para ellos trabajar con los productos de la tierra es su religión, ¡bendita religión! Les queda poner los precios de los vinos por copa en Arte de Tapas, pero ofrecen un Flor Floris de Bodegas Pérez Hidalgo con el que se lo perdonamos todo... ;)

A ninguno de nosotros se nos ocurre pedir las tapas, platos o raciones sin mirar los precios de la carta y ponemos el grito en el cielo cuando nos cobran el pan o nos cobran de más por algo. Sin embargo, aceptamos alegremente las clavadas que nos dan en la bebida, sin saber a veces muy bien qué es lo que estamos bebiendo. 

Hace falta cultura del vino y hace falta información al consumidor. Es obligatorio informar qué te están sirviendo y cuánto te van a cobrar, sin embargo es algo que la mayoría se salta a la torera. A veces pedir una copa de vino se convierte en un ardua tarea que termina cansando. Valga un ejemplo.

- ¿Qué tintos tiene por copa?
- Ribera del Duero y Rioja (¡cómo no?)
- ¿Qué Ribera y qué Rioja?
- Pues no sé, espera un momentito que lo mire.
- ¿Y tiene algún tinto de Málaga?
- ¿Dulce?
- No, dulce no. Tinto.
- Me parece que no. Es que la gente no suele pedirlo.
- Bueno pues ¿le importa mirar qué Rioja y qué Ribera tiene?
(Tras unos segundos viene con la botella y te la enseña. Tú resignado la aceptas. Es un vino mediocre, probablemente del año que luego pagas al módico precio de unos 2,50€)

En fin, que al final vamos por rachas. A veces nos ponemos en campaña, preguntamos por el vino, por el precio; pero otras, resignados, aceptamos cualquier cosa como "corderitos". 

No somos ningunos expertos gastronómicos ni enólogos ni pretendemos enmendarle la plana a ningún hostelero, faltaría más. Pero sí somos clientes, grandes aficionados al mundillo, salimos mucho, visitamos muchas bodegas, leemos, curioseamos, preguntamos y nos gustaría dar algunos consejos para que todos salgamos ganando: 

- Tener una pizarra con cuatro o cinco vinos para copear y su precio. Tampoco pedimos veinte vinos. Somos conscientes de las dificultades del negocio.
- Cambiar los vinos ofertados cada mes o dos meses. ¡Que hay miles de vinos, bodegas y denominaciones de origen! El mundo no termina en Rioja ni en Ribera.
- Incluir algún vino de Málaga. Como escribió Manuel Vázquez Montalbán "Un pueblo que no come su queso y no bebe su vino tiene un serio problema de identidad." Pues eso, que con tanto tataki y tanto Rioja no vamos a saber ni quienes somos.
- Formar al personal para que sepa qué vinos tiene en el bar o restaurante y cómo tiene que servir el vino.
- Ser justos con los precios. ¡No se puede cobrar un mal Rioja del año al mismo precio que un Crianza! Siempre estamos con lo mismo, pero cuanto mejores sean los precios, más se consumirá y más se beneficiará el local. 
- Tener una vajilla decente, que algunas copas parecen de chupitos.

¡Ojalá los hosteleros antequeranos nos lean y se lo tome un poquito en serio! Os ponemos algunas pizarrillas para el que necesite inspiración.

Taberna del Jam (Granada)
Ardobi (Eibar, Guipúzcoa)
Entrevinos (Ronda, Málaga)
Ejemplo claro de amor por la tierra
Mesón Juan Manuel (Antequera, Málaga)


La Vinoteca,  Antequera Golf (Antequera, Málaga)
Representación malagueña, aunque precios caros
Puerto Seco (Antequera, Málaga)
Apabullante carta de vinos. Lo mejor, dejarse recomendar y ¡disfrutar!

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