viernes, 26 de junio de 2015

Sidrería Usategui

Sidrería Usategui
http://www.sidreriausategui.com
Edificio El Palomar
Marbella

De martes a sábados de 13.30 a 16.00 y de 20.30 a 23.30. Domingos de 13.30 a 16.00

Esto que llega uno a Marbella cargado con la sombrilla y se presenta el día nublado y algo fresquete, ¿qué se hace? Pues cambiar el plan playa por el plan comilona y mira por dónde, así como sin querer, llegamos a la Sidrería Usategui. Sin querer, sin querer, me da a mi que no. Yo creo que esto estaba todo planeado, que aquí la parte vasca de "Pollo y Ensalada" llamó por la noche a Marbella, encargó mal tiempo y que hasta miró donde estaba la sidrería. La cosa es que al final terminamos zampándonos un tremendo Txuletón.

La Sidrería Usategui está un poco escondida, pero merece la pena por la calidad de la comida. Posiblemente su "Txuleta" sea de las mejores (si no la mejor) de la zona. Los precios son algo altos, el vino no está muy cuidado, poca selección y sin la temperatura adecuada, pero la sidra está fantástica. Por 4,75€ tienes barra libre que te transporta al País Vasco desde el primer sorbo. El servicio es algo seco, correcto, pero sin florituras ni "cariñitos".

Nosotros comenzamos compartiendo Txistorra Frita (8,50€) y Croquetas de Txipirón en su tinta (8,00€). Buenísimos los dos. Quizá fuimos un poco ambiciosos, porque la verdad es que en este punto yo ya estaba llena. Los segundos fueron una espectacular Merluza a la Vasca (18,50€) y un tremendo Txuletón (27,80€). De postre Queso Idiazabal (8,00€) que sorprendentemente no nos hizo demasiada gracia. Los hemos comido mucho mejores.

Si pensais ir, mejor reservar, porque aunque es bastante grande, se pone hasta arriba. Nos parece un lugar fantástico para ir con amigos y levantarse de vez en cuando para servirse sidra de las kupelas. Me da a mi que vendremos aquí más de una vez.

Cubierto - 1,50€
Vino - 2,25€
Cerveza - 2,25€
Sidra - 1,25€ / Barra libre 4,75

Pintxo de txaka
El comedor
Las kupelas de sidra
Txistorra
Croquetas de txipirones en su tinta
Merluza a la vasca 
Txuletón
Queso Idiazabal

viernes, 19 de junio de 2015

Bibo: Andalusian Brasserie & Tapas

Bibo
http://www.bibodanigarcia.com
Hotel Puente Romano (Plaza Central). 
Avda. Príncipe Holenlohe. 
951 607 011
Marbella
(Málaga)


Cierra domingos noche y lunes. 
Comida: De 12:30 a 15:30 (todos los días)
Cena: De 19:30 a 00:30 (todos los días)

Tengo que confesarme. Me resistía a venir aquí. Dani García siempre me ha parecido un cocinero demasiado mediático, demasiado estrella... Ya sé que Málaga le debe mucho, probablemente no es consciente de cuánto, pero a mí me chirriaba un poco. Sin embargo, la otra mitad de PolloyEnsalada es un curiosón de mucho cuidado y me obligó a olvidarme de mis prejuicios y plantarnos en el espectacular Hotel Puente Romano donde se encuentra esta casa que nos ha gustado a rabiar. Probar el Brioche de Rabo de Toro es como cuando Cupido te lanza una flecha, ¡estás perdido! Enganchado en las redes del amor "forever and ever". Así que desde aquí mil disculpas. Dani García será todo lo mediático que quiera y habrá hecho una hamburguesa para McDonalds que no pienso probar, pero su "Bibo" es un auténtico espectáculo.

Una mezcla desenfada y elegante de brasería, bistró, oyster-bar y steak-house que pretende satisfacer a un amplio sector de público, aunque leer la carta puede provocar un efecto apabullante y no saber qué elegir entre tanta oferta. Una vajilla vintage preciosa, manteles diferentes en cada mesa, cocina a la vista del comensal y un gran número de camareros. Los precios de los platos son más o menos contenidos, pero los precios de los accesorios (dícese cubierto -2,50€- cerveza -3,50€- vino -4,50€ la copa más barata- café -2,50€ y postres -9,00€ el más económico-) no son los de una brasería cualquiera, son los de un restaurante de cinco estrellas en Marbella.

Empezamos el homenaje con unas Croquetas de Choco en su tinta (8,00€) que nos resultaron muy agradables. La mahonesa de soja combinaba realmente bien, resaltando el sabor del choco. Seguimos con unos maravillosos Brioche de rabo de toro (5,5€) que quedan en la memoria, un bocado de lo más resultón. Luego un Tiradito de Lubina (14,00€) que nos supo a gloria y para completar la parte salada un Curri de Carrillera (14,00€) muy bien servido en una cazuela de hierro estilo Toban Yaki. Para beber Cerveza (3,50€) y Rosado Cortijo Los Aguilares (5,00€), un vino de Ronda que me gusta mucho. En el apartado postres, al contrario que en lo salado, no nos costó mucho decidirnos porque el único que nos llamó la atención fue el Souflé de Chocolate Negro (12,00€). Unos minutos de espera para recibir a un delicioso souflé de los que no puedes evitar cerrar los ojos para comer. Pocos días después estuvimos comiendo en un restaurante y podéis imaginar mi decepción cuando casi no podía ni meter la cuchara en el Coulant de lo duro que estaba... Después de este, pocos Souflés nos van a gustar.

Algo que nos llamó la atención fue que en los aperitivos se sirve pan con mantequilla D'Isigny, una mantequilla absolutamente deliciosa. Esta es una costumbre muy europea que dice mucho de la clientela mayoritaria de este restaurante, pero quizá estaría bien hacer patria y enseñarles a degustar los espectaculares aceites de la provincia de Málaga. De todas formas, no destaca negativamente en una carta tan internacional y variada y de paso los que le hemos cogido afición a esto de la mantequilla en el aperitivo, disfrutamos con una que está para ponerle un piso.


Detalle de la terraza
La cocina abierta al público
Caviar de Riofrío
Una mantequilla fabulosa
Croquetas de Choco
Brioches de Rabo de Toro
Tiradito de Lubina
Curri de carrillera
La carrillera con hierbas y arroz...
Detalle del comedor

viernes, 12 de junio de 2015

La Plaza del Cabildo, un hervidero

La Plaza del Cabildo, en Sanlúcar de Barrameda, es un ir y venir constante a cualquier hora del día. A determinadas horas encontrar mesa se vuelve harto complicado y eso que aquí lo que se lleva es la modalidad "autoservicio", entras dentro, pides y te lo llevas a la mesa. Pero los motivos para venir a esta plaza no son admirar lo bonita que es, que lo es, sino disfrutar de sus tabernas.

Casa Balbino es una institución que no debes perderte por nada del mundo. Con once camareros que no paran a lo largo de su enorme barra y que sirven con una sonrisa y bastante diligencia a pesar de estar a veces al borde del ataque de nervios. El Dream Team de la hostelería te pone ante tus ojos riquísimos Taquitos de Jamón, las mejores Tortillitas de Camarones o un Salmorejo de aupa. Si quieres ambiente y buen servicio, no lo dudes, este es tu sitio.

Tapita de jamón y esa manzanilla...
Tortillitas de camarones
Berenjenas con langostinos
Salmorejo
Taquitos de jamón
Esa esquinita...
Barbiana. Dos son las razones para dejarse caer por esta casa: Las Papas Aliñás y la Manzanilla Barbiana. Muy ricas también las Huevas de Choco. El local es pequeño, pero si os agobia, tienen mesas fuera.

Huevas de Choco
Papas aliñás
Langostinos 
La Taberna Mayeto. No tiene tantos años como las anteriores, pero este rincón va a dar que hablar. Muchísimos vinos de calidad, degustación de aceite de oliva y no cualquiera, no señor, que cuando ví el Aceite de Finca La Torre casi se me cae un lagrimón. El local es pequeñísimo y la cocina casi inexistente, así que paciencia, no da para más. A la colección de tapas frías y ricas tostas que elaboran con pan de Lebrija, se le unen otras tapas que van cambiando según el día: gazpachos, ceviches, ensaladas...

Sardinas ahumadas
Mojama, queso, buen vino... ¡gran equipo!
Y si cuando termines la ruta te queda hambre, acércate a la Heladería Toni. Buenísimos Helados. Que no te de miedo la cola, aquí tienen a un montón de gente atendiendo que desde que te ven la coronilla ya te preguntan qué quieres tomar. Lo dificil será decidirse por un solo sabor...

viernes, 5 de junio de 2015

Guinness Storehouse

Guinness Storehouse
http://www.guinness-storehouse.com
St. James's Gate
Dublín
Irlanda

De lunes a domingo de 9.30 a 17.00 (hasta las 19.00 en julio y agosto)

La fábrica de cerveza Guiness es el "monumento" más visitado de Irlanda y algunos dirán, ¡anda qué...! pero es que si no pasas por aquí eso es como si no hubieses estado en la capital irlandesa, o eso dicen algunos. La primera vez que estuve en esta ciudad sólo tenía 16 años, así que el alcohol ni catarlo y había llegado el momento de arreglar ese problemilla.

Entrar a la fábrica es bastante caro (18,00), como todo en esta bendita capital; bueno todo no, para los amantes de la lectura es un paraiso lleno de librerías fantásticas a precios fabulosos. ¡Vamos que me desvío, pero es que me pierde un libro...! Si compras la entrada anticipada en la web ahorrarás unos eurillos (16,20), pero lo más interesante no es el ahorro de dinero, sino de tiempo, porque ¡no tienes que hacer cola! y sinceramente si hubiéseis visto las colas que nosotros vimos el día que fuimos, pagaráis más sólo por no hacerlas. También te ahorras el rollito cola si tienes la Dublin Pass, pero teniendo en cuenta que aquí todo cierra muy temprano, o eres extremadamente organizado, o no te merece la pena. La entrada incluye una pinta de cerveza en alguno de los cuatro bares que hay repartidos por este Disneyland de la cerveza Guinness y disfrutar de los espectáculos y distintas catas que te ofrecen a lo largo del recorrido. 

A pesar de lo turístico que es, acercarse merece muuucho la pena. Aprendes cosas interesantes de esta popular cerveza y lo mejor, disfrutas de muy buena música y un ambiente excelente. Lo suyo es tomarse la pinta en el Gravity Bar, en la última planta con bonitas vistas a la ciudad, pero cuando llegamos, pensando en sentarnos casi solos, igual que Ángel Martín en Planeta Finito, puñetazo en toda la cara, había que matarse por coger un trocito de cristal. Así que intentamos ver las vistas como pudimos y nos bajamos a la planta anterior donde disfrutamos de lo lindo con un fantástico concierto tomándonos una hamburguesa y una ¿Guiness? ¡nooooo! una Hop House 13 Lager, rubia de la misma casa y con un regustillo final que nos enganchó. ¡Toma ya! Por llevar un poco la contraria. 

Si pasáis unos días por Dublín, acercaos, seguro que os gusta.