viernes, 24 de abril de 2015

Bodegas Barbadillo

Bodegas Barbadillo
http://barbadillo.com
Luis Eguilaz, 11
956 36 08 94
Sanlúcar de Barrameda
(Cádiz)

Teníamos muchas ganas de venir porque en casa todas las celebraciones con marisquito venían acompañadas de "Barbadillo" como por aquí se le conoce, o Castillo de San Diego, como en realidad se llama. Mi padre se encargaba de que el frigo guardara unas cuantas botellitas bien frías al lado de las Peregrinas y las Conchas Finas que luego nos zamparíamos con la salsa secreta de mi madre.

La visita a Bodegas Barbadillo es una de las más divertidas que hemos hecho. David, nuestro guía en esta ocasión, nos explicó con mucha gracia y profesionalidad el origen de las bodegas, los distintos productos que elabora la marca, el proceso de elaboración de cada uno y nos guió por las distintas instalaciones de esta casa. Seguro que me lo han explicado más de una vez, pero por fin me he enterado de la diferencia entre un fino y una manzanilla o la curiosa historia de cómo se "inventó" el palo cortado. Y es que al final, muchos de los grandes inventos son fruto de la casualidad. 

La historia de la bodega comienza en 1821 con don Benigno Barbadillo, que tras más de veinte años en Méjico funda las bodegas. Sus hijos y nietos tomaron el relevo y en 1954 constituyeron la empresa que hoy conocemos Antonio Barbadilo S.A. Actualmente, sigue siendo una empresa familiar independiente propiedad de la familia. Son propietarios de unas 500 hectáreas de viñedos y sus bodegas estás repartidas por toda Sanlúcar ocupando una superficie de más de 73.000 m2.

La manzanilla, sinónimo de Sanlúcar, sólo puede elaborarse aquí. Gracias a los aires húmedos y ricos en yodo que llegan del Atlántico a través del río Guadalquivir, a la maravillosa influencia del Coto de Doñana y a la uva "Palomina Fina" o "Listán" que se produce en las tierras de Albariza. Aquí se dan las condiciones necesarias para que se produzca el "velo de flor", una capa de levaduras y de grosor variable que se producen de forma natural formando una capa sobre el vino y que lo protege dándole su característico sabor.

La visita que nosotros hicimos tuvo una hora de duración y un coste de 6,00€. Al terminar pudimos probar cuatro vinos de la casa y por supuesto pasar por la tienda para "aprovisionarnos". Si queréis más información sobre otro tipo de visitas, pinchad aquí.


David nos explica el proceso de elaboración
La entrada a la tienda
El patio
Bodega Catedral
Bodega Catedral
Bodega de las mil pesetas
El velo de flor 
Listos para la cata

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